Sociólogos afirman sociedad dominicana vive en paranoia social por auge de la delincuencia

Ante los altos niveles de inseguridad que experimenta la población por el auge de la delincuencia callejera, la sociedad dominicana atraviesa por una especie de paranoia social, que le ha hecho perder valores como la hospitalidad y la solidaridad que antes le caracterizaban. Así lo considera el doctor en sociología, catedrático y miembro de la Academia de Ciencias, Celedonio Jiménez, quien expresa que el fenómeno ha reducido significativamente las interacciones e intercambios sociales entre familiares, amigos, vecinos y conocidos por el temor de verse envueltos en hechos violentos.

Dice que, al mismo tiempo, ha crecido la desconfianza interpersonal, entre conocidos, y más aún, entre personas desconocidas en ciertos espacios públicos, lo que ha devenido en la pérdida del espíritu solidario que existía entre los dominicanos.


“Mucha gente ha dejado de socorrer a personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, porque piensan que puede ser peligroso, que puede ser un gancho, que eso sea parte de las nuevas metodologías delincuenciales. Entonces, eso ha afectado el gran sentido y espíritu de solidaridad del dominicano. Se puede decir, casi, que hay una paranoia social, una especie de anomia social, una paralización social”.

Jiménez afirma que conjuntamente con el aumento de las medidas de vigilancia y seguridad adoptadas por la población, han crecido en el conjunto social, la tensión y ansiedad, que han mermado la movilidad y las libertades individuales.

Un fenómeno multicausal

Para el sociólogo, este tipo de fenómenos deben ser abordados de manera integral por las autoridades y no únicamente desde el punto de vista represivo, sino más bien, atacando las múltiples causas que lo originan, como son la pobreza, la acentuada inequidad, la desintegración familiar, el desempleo, la falta de educación, la irresponsabilidad paterna y la inversión de valores.

En la misma tesitura se inscribe el sociólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Juan Miguel Pérez, quien deplora que los poderes políticos y empresariales respondan con represión al estado de inseguridad, y con ello, se enmascaran los factores reales que producen la delincuencia de calle que, a su juicio, son la pobreza, la injusticia, la inequidad y la falta de oportunidades.

“La reacción de la sociedad, especialmente del Estado, que debe ser garante del cumplimiento de la ley, está basada, no en las causas, sino en las consecuencias”.

El profesional, egresado del Instituto de Estudios Políticos de París, de la Escuela Normal superior de Francia y de la universidad de Columbia, insiste en que la delincuencia obedece a la falta de políticas públicas y debe verse en un contexto más amplio, mucho más, en un Estado neoliberal, como el dominicano, en donde la inmensa mayoría vive en condiciones de precariedad y marginación, sin los servicios básicos garantizados y altos niveles de desempleo y desesperanza.

Afirma que detrás de los hechos de sangre que se ventilan con “morbo” a través de los medios de comunicación, existe el padecimiento de la gente por el hambre y las angustias e incertidumbres que genera “la inseguridad social”.

Argumenta que en un Estado neoliberal no se criminaliza a los delincuentes per se, sino a quienes se encuentran en situación de pobreza, a quienes se le cierran las puertas y recurren, como último recurso, al acto delictivo para obtener lo que la sociedad les impide tener por la vías pacíficas.

“En este estado neoliberal, solamente caen en intercambio de disparos los pobres, pues los grandes atracos como el de Odebrecht son permitidos, porque el tratamiento de la justicia es desigual y asimétrico, favoreciendo a los más poderosos”, afirma el sociólogo.

Finjus: Nadie sabe cuál es la política del Gobierno contra la inseguridad.

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, señala que uno de los problemas que enfrenta la ciudadanía ante la inseguridad ciudadana es que desconoce los planes del Gobierno para combatir el principal problema de los dominicanos.

“La ciudadanía desconoce cuáles son las políticas públicas que sobre el tema de la seguridad ha diseñado el Gobierno y por eso no se puede dar respuesta al fenómeno de la inseguridad sin el concurso de la sociedad, no hay forma, y el Gobierno ha sido muy hermético en el diseño de esas políticas”, argumenta Castaños Guzmán.

Sostiene que el tema de la inseguridad es de los que maneja la Finjus y no han tenido acceso a la política de seguridad. “También hay que invertir en el tema de la seguridad. Y cuando uno se pregunta si el Gobierno ha invertido lo que se requiere en materia de seguridad, yo creo que no”, asegura, aunque reconoce que existe un esfuerzo en ese sentido, como es el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.

“Pero el 911 no es suficiente para dar respuesta al problema de la inseguridad. El 911 es una especie de combo, inclusive hasta de servicio, pero políticas que tienen que ver con la prevención y la persecución la sociedad dominicana las desconoce”, insistió. Dijo que el país ha fallado en los dos principales componentes que tiene toda política de seguridad que son la prevención y la persecución.

Planes de seguridad han fallado

En los últimos 15 años el problema de la inseguridad ha venido ganando espacio en la vida de los dominicanos, hasta colocarse como su principal preocupación, según lo revela la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar- 2015), que señala que el 68.4% de la población se siente insegura.

Sin embargo, la respuesta de los gobiernos desde el 2005 hasta la fecha ha sido la misma. Básicamente basan las medidas en patrullajes mixtos de la Policía y las Fuerzas Armadas, y cuando la situación está más caldeada cambian al jefe, ahora director de la Policía.

Los dos grandes proyectos para combatir la delincuencia como el Plan de Seguridad Democrática y el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana han fallado.

Víctimas pueden sufrir estrés post-traumático

El psiquiatra José Miguel Gómez coincide con el sociólogo Celedonio Jiménez, al considerar que ante el auge de hechos delictivos y la falta de seguridad que vive el país, los dominicanos viven con miedo y en un estado de paranoia social. Gómez afirma que esa situación se ha agudizado debido a los últimos hechos delictivos que se han producido en plazas comerciales, lugares que eran reconocidos como seguros, que han traído como consecuencia por lo menos una persona muerta y varios heridos. El especialista de la conducta humana advierte que las personas que han sido víctima de atracos y no reciben asistencia psicológica, están expuestas a padecer una afección psicológica emocional que los psiquiatras denominan estrés post-traumático. Afirma que estas personas pueden sufrir ataques de pánico con agorafobia, que es el miedo a los espacios abiertos.
Share on Google Plus

Noti Campos Editor

Noti campos es el primero periódico digital de la provincia Monte Plata, en la República Dominicana. Tenemos como fin inmediato mantener a la población informada del acontecer en toda la provincia y el País.

0 comentarios :